Ingredientes:
- 1 litro (4 tazas) de leche entera
- 1 rama de canela
- Piel de 1 limón (solo la parte amarilla)
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
- 1 baguette o pan del día anterior, cortado en rebanadas de 2.5 cm de grosor
- 2 huevos grandes
- 1/4 taza de leche (para la mezcla de huevo)
- Aceite vegetal o de girasol para freír
- 1/2 taza de azúcar granulada
- 1 cucharadita de canela molida
Instrucciones:
- Infusiona la leche: Combina la leche, la rama de canela y la piel de limón en una cacerola. Calienta a fuego medio hasta que hierva a fuego lento (¡no dejes que hierva!). Retira del fuego, agrega el extracto de vainilla (si lo usas) y deja reposar durante al menos 30 minutos, o hasta una hora para intensificar el sabor. Retira la rama de canela y la piel de limón.
- Empapa el pan: Vierte la leche infusionada en un plato hondo. Coloca las rebanadas de pan en el plato, asegurándote de que estén completamente sumergidas. Deja remojar durante al menos 1 hora, volteando a la mitad, o hasta que el pan esté saturado pero no se deshaga. ¡Ojo! No dejes que se remojen demasiado o se desintegrarán.
- Prepara el baño de huevo: En un tazón, bate los huevos y 1/4 taza de leche hasta que estén bien combinados.
- Fríe las torrijas: Calienta aproximadamente 1 cm de aceite en una sartén grande a fuego medio. Sumerge cada rebanada de pan empapada en el baño de huevo, cubriendo ambos lados.
- Fríe por lotes: Coloca cuidadosamente las torrijas cubiertas de huevo en el aceite caliente, asegurándote de no sobrecargar la sartén. Fríe durante 2-3 minutos por lado, o hasta que estén doradas.
- Escurre y cubre: Retira las torrijas fritas con una espumadera y colócalas en un plato forrado con papel toalla para drenar el exceso de aceite.
- Cubre con azúcar y canela: En un plato hondo, combina el azúcar y la canela. Mientras las torrijas aún estén calientes, drágalas en la mezcla de azúcar y canela, cubriendo ambos lados.
- Sirve: Sirve inmediatamente o a temperatura ambiente.