Ingredientes:

  • 2 claras de huevo grandes (aprox. 60g)
  • 4 yemas de huevo grandes (aprox. 80g)
  • 100 gramos de azúcar (½ taza)
  • 400 gramos de queso mascarpone (14 oz)
  • 175 mililitros de café fuerte, ya preparado y enfriado (¾ taza)
  • 30 mililitros de amaretto (2 cucharadas)
  • 8 bizcochos de soletilla (también conocidos como ladyfingers)
  • Cacao en polvo sin azúcar, para espolvorear

Instrucciones:

  1. Bate las claras a punto de nieve firme. Añade la mitad del azúcar gradualmente y continúa batiendo hasta obtener un merengue brillante y estable.
  2. En otro bol, bate las yemas con el resto del azúcar hasta que estén pálidas y esponjosas. Agrega el queso mascarpone y bate hasta obtener una crema suave y homogénea.
  3. Con movimientos envolventes y suaves, incorpora las claras montadas a la crema de mascarpone en varias tandas. ¡Cuidado de no bajar el volumen!
  4. En un bol pequeño, mezcla el café frío con el amaretto.
  5. Sumerge rápidamente los bizcochos de soletilla en la mezcla de café (no los remojes demasiado, ¡o se desharán!). Corta los bizcochos para que quepan en el fondo de los vasitos. Coloca una capa de bizcochos en el fondo de cada vasito.
  6. Cubre la capa de bizcochos con una capa generosa de crema de mascarpone.
  7. Repite las capas de bizcochos empapados en café y crema, terminando con una capa de crema.
  8. Tapa los vasitos con papel film o una tapa hermética y refrigera por al menos 2 horas (idealmente toda la noche) para que los sabores se mezclen y la crema se asiente.
  9. Justo antes de servir, espolvorea generosamente cacao en polvo sobre cada vasito.