Ingredientes:

  • 1 taza (240 ml) de café espresso fuerte, recién hecho
  • 2 cucharadas (30 ml) de licor de café (opcional)
  • 6 yemas de huevo grandes
  • ¾ taza (150 g) de azúcar granulada
  • 1 libra (450 g) de queso mascarpone, a temperatura ambiente
  • 1 taza (240 ml) de crema para batir (35% materia grasa o más), fría
  • 24-30 bizcochos de soletilla (ladyfingers)
  • Cacao en polvo sin azúcar, para espolvorear

Instrucciones:

  1. Mezcla el café recién hecho con el licor de café (si lo usas) en un plato hondo. Deja enfriar.
  2. En un recipiente resistente al calor, bate las yemas de huevo y el azúcar a baño maría (sin que el recipiente toque el agua) hasta que estén pálidas y espesas. Esto lleva unos 5-7 minutos. Retira del fuego y deja enfriar un poco.
  3. Agrega el queso mascarpone a la mezcla de yemas y azúcar enfriada y bate hasta que quede suave y cremoso.
  4. En otro recipiente, bate la crema para batir hasta que se formen picos suaves.
  5. Incorpora suavemente la crema batida a la mezcla de mascarpone en dos partes, asegurándote de no desinflar la crema.
  6. Sumerge rápidamente los bizcochos de soletilla en el café, asegurándote de que no se empapen demasiado.
  7. Coloca una capa de bizcochos remojados en el fondo de la fuente. Cubre con la mitad de la crema de mascarpone. Repite las capas: bizcochos, crema.
  8. Cubre el tiramisú con film transparente y refrigera por al menos 4 horas (idealmente, toda la noche).
  9. Justo antes de servir, espolvorea generosamente con cacao en polvo. ¡Y a disfrutar!