Ingredientes:

  • 250g de galletas tipo Graham o Digestive
  • 80g de mantequilla sin sal, derretida
  • 1 cucharada de azúcar moreno
  • 1 pizca de sal marina
  • 900g de queso crema a temperatura ambiente
  • 200g de azúcar blanca granulada
  • 200g de nata agria
  • 30g de harina de trigo
  • 4 huevos grandes
  • 15ml de extracto de vainilla natural
  • 0.5 unidad de ralladura de limón amarillo

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 180°C (350°F).
  2. Tritura las galletas hasta obtener una arena fina y mézclalas con la mantequilla derretida, el azúcar moreno y la sal.
  3. Presiona la mezcla firmemente en el fondo de un molde desmontable. Use el bottom of a glass to ensure it is level and compact.
  4. Hornea durante 10 minutos hasta que huela a tostado y esté firme al tacto. Deja enfriar completamente.
  5. Reduce la temperatura del horno a 150°C (300°F).
  6. Bate el queso crema con el azúcar a velocidad baja hasta que esté suave. Evita batir en exceso para no generar burbujas.
  7. Añade la harina, la vainilla y la ralladura de limón. Incorpora con movimientos suaves.
  8. Agrega la nata agria y mezcla solo hasta que desaparezca el blanco puro.
  9. Incorpora los huevos uno a uno. Para cuando no veas rastro de yema en la mezcla.
  10. Forra el exterior del molde con tres capas de papel de aluminio.
  11. Vierte la mezcla sobre la base fría y coloca el molde dentro de una bandeja más grande con agua caliente (baño María).
  12. Hornea durante 1 horas 15 min hasta que los bordes estén cuajados pero el centro todavía baile como gelatina.
  13. Apaga el horno y deja la puerta entreabierta con una cuchara de madera durante 1 hora.
  14. Saca la tarta y pásala a una rejilla hasta que esté a temperatura ambiente.
  15. Refrigera un mínimo de 6 horas, aunque lo ideal es dejarla toda la noche.