Ingredientes:

  • 225 g de Galletas tipo María o Graham crackers
  • 100 g de Mantequilla sin sal, derretida
  • 1 cucharada de Azúcar granulada (para la base)
  • 1/4 cucharadita de Sal fina (para la base)
  • 900 g de Queso Crema (tipo Philadelphia), a temperatura ambiente
  • 200 g de Azúcar granulada (para el relleno)
  • 60 ml de Nata para montar o Crema de leche espesa (35% MG), a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de Extracto de vainilla de buena calidad
  • 1 cucharada de Ralladura de limón fresco (para el relleno)
  • 4 Huevos grandes, a temperatura ambiente (para el relleno)
  • 120 ml de Zumo de limón fresco
  • 1 cucharada de Ralladura de limón fresco (para el curd)
  • 150 g de Azúcar granulada (para el curd)
  • 3 Huevos grandes (enteros)
  • 1 Yema de huevo grande
  • 85 g de Mantequilla sin sal, cortada en cubos fríos

Instrucciones:

  1. Precalentar el horno a 160°C (325°F). Cubrir el exterior del molde desmontable de 23 cm con dos capas de papel de aluminio para el baño María. Triturar las galletas y mezclarlas con el azúcar, la sal y la mantequilla derretida. Presionar firmemente la mezcla en el fondo del molde. Hornear la base sola durante 10 minutos. Retirar y dejar enfriar ligeramente.
  2. En la batidora, cremar el queso crema con 200 g de azúcar a velocidad baja hasta que esté suave. Incorporar la nata, la vainilla y la ralladura de limón, batiendo hasta mezclar. Añadir los 4 huevos grandes uno por uno, batiendo solo hasta que desaparezcan.
  3. Verter el relleno sobre la base. Colocar el molde dentro de una fuente grande con agua caliente. Hornear durante 65-75 minutos. Apagar el horno, abrir la puerta y dejar la tarta dentro por 1 hora. Luego, retirar y dejar enfriar completamente a temperatura ambiente antes de refrigerar (mínimo 6 horas).
  4. En un tazón, batir los 3 huevos, la yema, 150g de azúcar, el zumo y la ralladura de limón. Cocinar a fuego lento (idealmente sobre baño María), revolviendo continuamente, hasta que la mezcla espese (alcanzando 82°C/180°F). Retirar del fuego, añadir la mantequilla fría en cubos y batir hasta que esté suave. Colar y refrigerar con film plástico directamente sobre la superficie hasta que esté completamente frío y espeso.
  5. Una vez que la tarta de queso esté fría, desmoldarla y verter la crema de limón uniformemente sobre la superficie. Refrigerar por 30 minutos más para que la cobertura se asiente antes de servir.