Ingredientes:

  • 1 1/2 tazas (190 gramos) de harina de trigo todo uso
  • 1/4 taza (30 gramos) de azúcar glass
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1/2 taza (113 gramos) de mantequilla sin sal, fría
  • 3-4 cucharadas de agua helada
  • 1/2 taza (65 gramos) de harina de trigo todo uso
  • 1/4 taza (50 gramos) de azúcar moreno, compactada
  • 1/4 cucharadita de canela molida
  • 1/4 taza (57 gramos) de mantequilla sin sal, fría
  • 1/4 taza (25 gramos) de almendras laminadas (opcional)
  • 4 tazas (aproximadamente 500 gramos) de frutos rojos mixtos
  • 1/4 taza (50 gramos) de azúcar granulada
  • 2 cucharadas de fécula de maíz
  • 1 cucharada de jugo de limón fresco
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Una pizca de sal

Instrucciones:

  1. Combina la harina, el azúcar glass y la sal en un bol. Añade la mantequilla fría y mezcla hasta obtener una textura arenosa. Incorpora el agua helada gradualmente, hasta que la masa se una. Refrigera durante al menos 30 minutos.
  2. En un bol, combina la harina, el azúcar moreno y la canela. Añade la mantequilla fría y usa los dedos para integrar la mantequilla hasta obtener grumos. Incorpora las almendras laminadas (si las usas). Refrigera mientras preparas el relleno.
  3. Precalienta el horno a 190°C (375°F). Engrasa ligeramente la tartera y cúbrela con papel de horno.
  4. Estira la masa sobre una superficie enharinada. Transfiere la masa a la tartera y recorta el exceso. Pincha la base con un tenedor. Cubre la masa con papel de horno y rellena con bolas de cerámica. Hornea durante 15 minutos. Retira el papel y las bolas y hornea durante 5-7 minutos más.
  5. En un bol grande, mezcla los frutos rojos con el azúcar granulada, la fécula de maíz, el jugo de limón, la vainilla y la sal. Revuelve suavemente para combinar.
  6. Vierte el relleno de frutos rojos sobre la base de la tarta pre-horneada. Esparce el crumble de manera uniforme sobre los frutos rojos.
  7. Hornea durante 40-45 minutos, o hasta que el crumble esté dorado y el relleno burbujee.
  8. Deja enfriar completamente sobre una rejilla antes de servir. ¡La paciencia es clave!