Instrucciones:
- Tostar ligeramente los chiles secos en un comal por 30 segundos por lado (cuidado de que no se quemen). Colocar en un tazón y cubrir con agua caliente. Dejar reposar 20 minutos hasta que estén suaves.
- Escurrir los chiles hidratados (guardando un poco del agua de remojo). Licuar los chiles junto con el ajo, cebolla, vinagre, caldo de pollo, comino, orégano, pimienta y sal. Agregar agua de remojo si es necesario hasta obtener una salsa tersa y espesa.
- Colocar los trozos de pollo boneless en un recipiente. Bañar con la mitad del adobo licuado. Mezclar bien, tapar y refrigerar por un mínimo de 2 horas. Reservar la otra mitad del adobo para la cocción.
- Calentar el aceite en una cazuela grande a fuego medio-alto. Retirar el pollo del marinado y dorar los trozos por tandas hasta que estén sellados por todos lados. Retirar el pollo y reservar.
- Bajar el fuego a medio. Verter la otra mitad del adobo reservado en la cazuela. Cocinar moviendo constantemente por 3-5 minutos hasta que hierva suavemente y espese ligeramente.
- Regresar el pollo sellado a la cazuela. Reducir el fuego a bajo, tapar y dejar cocinar por 30-40 minutos, o hasta que el pollo esté muy tierno y el líquido se haya reducido a una salsa espesa que cubra la carne.
- Probar y ajustar sal si es necesario. Dejar reposar fuera del fuego 5 minutos antes de servir en tortillas calientes.