Ingredientes:
- 200 g de Queso Brie
- 150 g de Queso Manchego
- 100 g de Queso Gorgonzola
- 100 g de Queso de Cabra
- 150 g de Galletas de nueces
- 100 g de Galletas saladas
- 100 g de Baguette rebanada
- 50 g de Miel de abeja
- 50 g de Mermelada de higo
- 100 g de Uvas verdes
- 50 g de Orejones de albaricoque
- 80 g de Almendras tostadas
- 60 g de Aceitunas Kalamata
- 80 g de Jamón serrano
Instrucciones:
- Temperar los quesos. Sácalos del refrigerador entre 30 y 60 minutos antes. Siente cómo el Brie se vuelve flexible al tacto.
- Ubicar los puntos focales. Pon los bowls de miel, mermelada y aceitunas en la tabla. Haz un triángulo imaginario para organizar el espacio.
- Colocar los quesos. Distribuye el Manchego, el Brie, el Gorgonzola y el de cabra en extremos opuestos. Nota: Esto evita que un sabor domine a los demás.
- Cortar el Manchego. Haz triángulos delgados. Busca que tengan un corte limpio sin desmoronarse.
- Preparar el Brie. Córtalo en cuñas pequeñas. El centro debe verse brillante y suave.
- Distribuir las galletas. Coloca las galletas de nueces y las saladas creando caminos que conecten los quesos. Nota: No las amontones para que no se rompan.
- Añadir la baguette. Pon las rebanadas en los huecos vacíos.
- Tejer los elementos frescos. Intercala las uvas verdes y los orejones de albaricoque entre los quesos.
- Sumar el toque salado. Dobla el jamón serrano en cintas y ponlo cerca del Manchego.
- Rellenar con frutos secos. Esparce las almendras tostadas en los espacios pequeños. El aroma a tostado debe resaltar al final.