Ingredientes:

  • 3 libras (1.36 kg) cebollas amarillas, cortadas en rodajas finas
  • 4 cucharadas (57 g) mantequilla sin sal
  • 2 cucharadas (30 ml) aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita azúcar moreno
  • 1/2 cucharadita sal kosher
  • 1/4 cucharadita pimienta negra recién molida
  • 8 tazas (1.9 litros) caldo de res
  • 1/2 taza (120 ml) vino blanco seco (opcional)
  • 1 cucharada harina para todo uso
  • 1 hoja de laurel
  • 4 rebanadas de pan baguette, cortadas de 1 pulgada (2.5 cm) de grosor
  • 8 onzas (225 g) queso Gruyere rallado
  • Opcional: un chorrito de brandy o jerez al final

Instrucciones:

  1. En la olla grande, derretir la mantequilla con el aceite a fuego medio. Añadir las cebollas, el azúcar moreno, la sal y la pimienta. Cocinar, revolviendo ocasionalmente, durante aproximadamente 45-60 minutos, o hasta que las cebollas estén de un color marrón dorado profundo y muy blandas.
  2. Espolvorear la harina sobre las cebollas caramelizadas y cocinar, revolviendo, durante 1 minuto.
  3. Si se utiliza vino blanco, verterlo en la olla y raspar el fondo para desprender los trozos caramelizados. Cocinar hasta que el vino se haya reducido casi por completo.
  4. Verter el caldo de res en la olla. Añadir la hoja de laurel. Llevar a ebullición, luego reducir el fuego a bajo y dejar hervir a fuego lento durante 15 minutos para que los sabores se mezclen.
  5. Retirar la hoja de laurel antes de servir.
  6. Precalentar el horno a 190°C (375°F).
  7. Tostar las rebanadas de baguette ligeramente bajo el grill para que estén crujientes.
  8. Verter la sopa en los ramequines aptos para horno. Colocar una o dos rebanadas de pan tostado en la parte superior de cada ramequín. Cubrir generosamente con queso Gruyere rallado.
  9. Colocar los ramequines en una bandeja para hornear y hornear durante 10-15 minutos, o hasta que el queso esté fundido, burbujeante y dorado.
  10. Dejar enfriar ligeramente antes de servir.