Ingredientes:

  • 1 kg de sardinas frescas
  • 300 g de sal gorda
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 2 rodajas de limón (opcional)
  • Granos de pimienta negra (opcional)
  • Hierbas aromáticas frescas (opcional)

Instrucciones:

  1. Congela las sardinas frescas durante al menos 5 días.
  2. Descongela las sardinas durante 24 horas en la nevera.
  3. Lava bien las sardinas, retirando escamas, cabeza, tripas, aletas y cola.
  4. Abre las sardinas por la mitad para obtener dos filetes. Quita las espinas con cuidado.
  5. Sumerge los filetes en agua y hielo durante 1 hora.
  6. Escurre y seca bien los filetes con papel absorbente.
  7. Cubre el fondo de una fuente con sal gorda. Coloca los filetes encima y cúbrelos con el resto de la sal.
  8. Refrigera la fuente durante 24 horas.
  9. Saca las sardinas, lávalas bajo el grifo para eliminar la sal y colócalas en un recipiente.
  10. Cúbrelas con aceite de oliva y añade limón, pimienta o hierbas aromáticas si lo deseas. ¡Listas para disfrutar!