Ingredientes:

  • 3 yemas de huevo grandes, a temperatura ambiente
  • 150 gramos de mantequilla sin sal, de buena calidad
  • 1 cucharadita de zumo de limón fresco
  • Sal fina, al gusto
  • Pimienta blanca molida, al gusto

Instrucciones:

  1. Derretir la mantequilla a fuego bajo en un cazo, sin que hierva. Retirar del fuego y dejar reposar para separar la grasa de los sólidos lácteos. Desechar los sólidos y reservar la grasa.
  2. Llenar un cazo con agua y llevar a ebullición suave. Colocar el bol sobre el cazo, asegurándose de que el fondo del bol no toque el agua.
  3. Añadir las yemas, sal y pimienta al bol. Batir enérgicamente con la batidora de varillas hasta que estén pálidas y espesas (aproximadamente 2-3 minutos).
  4. Incorporar el zumo de limón y batir durante unos segundos.
  5. Lentamente, verter la mantequilla clarificada en un hilo fino sobre las yemas, sin dejar de batir constantemente. Continuar batiendo hasta que la salsa esté espesa, brillante y homogénea.
  6. Probar la salsa y ajustar la sazón con sal, pimienta y zumo de limón al gusto. Si la salsa está demasiado espesa, añadir una cucharadita de agua caliente y batir.
  7. Servir la salsa holandesa caliente sobre huevos Benedict, verduras, pescado o marisco.