Ingredientes:

  • 4 yemas de huevo grandes (a temperatura ambiente)
  • 1 cucharada (15 ml) de agua fría
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1/8 cucharadita de pimienta blanca (recién molida)
  • 1/2 taza (113 g) de mantequilla sin sal, clarificada y caliente
  • 1-2 cucharadas (15-30 ml) de zumo de limón fresco
  • Una pizca de cayena (opcional)

Instrucciones:

  1. Preparar el Baño María: Calentar agua en la cacerola, sin que llegue a hervir. El bol no debe tocar el agua.
  2. Batir las Yemas: En el bol, combinar las yemas, el agua, la sal y la pimienta. Batir vigorosamente sobre el baño maría hasta que la mezcla espese y adquiera un color pálido.
  3. Añadir la Mantequilla Clarificada: Retirar el bol del baño maría. Verter la mantequilla clarificada en un hilo fino, sin dejar de batir constantemente.
  4. Incorporar el Zumo de Limón: Añadir el zumo de limón gradualmente, batiendo para combinar. Probar y ajustar la acidez según tu gusto.
  5. Ajustar la Consistencia: Si la salsa está demasiado espesa, añadir unas gotas de agua caliente. Si está demasiado líquida, batir un poco más sobre el baño maría.
  6. Servir Inmediatamente: La salsa holandesa es mejor servirla recién hecha. Si necesitas mantenerla caliente, puedes taparla con film transparente y mantenerla en un lugar templado.