Ingredientes:

  • 3 Cucharadas (45 g) Mantequilla sin sal
  • 3 Cucharadas (25 g) Harina de trigo todo uso
  • 5 Tazas (360 ml) Leche entera, tibia
  • 1 Taza (115 g) Queso Cheddar añejo, rallado
  • 1 Taza (115 g) Queso Monterey Jack o Asadero, rallado
  • 1/2 Cucharadita Sal fina
  • 1/4 Cucharadita Pimienta blanca o negra recién molida
  • 1/2 Cucharadita Pimentón ahumado (Paprika)
  • 1/4 Cucharadita Polvo de ajo
  • 1/2 Cucharadita Mostaza de Dijon
  • Una pizca Nuez moscada recién rallada

Instrucciones:

  1. Fundir la Mantequilla: En una olla mediana a fuego medio-bajo, derrita la mantequilla. Asegúrese de que no se queme ni se dore (buscamos un roux blanc).
  2. Incorporar la Harina: Agregue la harina de golpe. Bata vigorosamente con el batidor de globo hasta formar una pasta suave (el roux). Cocine esta mezcla por 1 a 2 minutos, revolviendo constantemente, para “cocer” la harina.
  3. Añadir el Líquido Gradualmente: Retire la olla del fuego por unos segundos. Vierta 1/4 de la leche tibia mientras bate vigorosamente para evitar la formación de grumos. Una vez disuelto, regrese la olla al fuego y agregue el resto de la leche en dos adiciones, batiendo continuamente.
  4. Hervir y Espesar: Suba el fuego a medio. Lleve la mezcla a un hervor suave, revolviendo hasta que la salsa haya espesado lo suficiente (unos 3-5 minutos) y pueda cubrir la parte posterior de una cuchara.
  5. Aromatizar: Reduzca el fuego al mínimo. Incorpore la sal, pimienta blanca, pimentón ahumado, polvo de ajo, nuez moscada y mostaza de Dijon. Revuelva bien para integrar los sabores.
  6. Retirar del Fuego (¡Paso Crucial!): Para evitar que el queso se separe y se vuelva aceitoso, retire la olla completamente del fuego o colóquela sobre un quemador apagado.
  7. Añadir el Queso en Etapas: Agregue el queso rallado (Cheddar y Monterey Jack) en tandas pequeñas (aproximadamente 1/4 de taza a la vez), revolviendo con una espátula de silicón hasta que cada tanda esté completamente derretida y la salsa esté suave antes de agregar más.
  8. Ajustar Consistencia y Sazón: Si la salsa está demasiado espesa, agregue una cucharada extra de leche tibia hasta alcanzar la consistencia deseada. Pruebe y ajuste la sal y la pimienta si es necesario. Sirva inmediatamente sobre nachos o papas.