Ingredientes:

  • 1 kg tomates maduros (preferiblemente Roma)
  • 200 g pan del día anterior, sin corteza y picado
  • 125 ml aceite de oliva virgen extra, más extra para rociar
  • 2 cucharadas vinagre de Jerez (o vinagre de vino tinto)
  • 2 dientes de ajo, pelados
  • 1 cucharadita sal, o al gusto
  • ½ cucharadita pimienta negra molida, o al gusto
  • 2 huevos duros, pelados y picados
  • 50 g jamón serrano en lonchas finas, picado

Instrucciones:

  1. Remojar el pan picado en agua fría en un recipiente grande. Dejarlo en remojo durante unos 10 minutos hasta que se ablande. Exprimir el exceso de agua.
  2. Picar los tomates.
  3. En la licuadora o procesador de alimentos, combinar el pan remojado, los tomates picados, el aceite de oliva, el vinagre de Jerez, el ajo, la sal y la pimienta. Mezclar hasta obtener una crema suave. Añadir un poco de agua si es necesario para ajustar la consistencia.
  4. Probar y ajustar la sazón (sal, pimienta, vinagre).
  5. Verter el salmorejo en un recipiente y refrigerar durante al menos 2 horas, o preferiblemente durante la noche, para que los sabores se mezclen.
  6. Mientras el salmorejo se enfría, preparar los huevos duros y cortar el jamón.
  7. Verter el salmorejo frío en cuencos o platos. Rociar con aceite de oliva virgen extra y adornar con huevo duro picado y jamón serrano picado. Servir frío.