Ingredientes:

  • 300g de pechuga de pollo cortada en tiras finas
  • 1 limón (ralladura y 15ml de zumo)
  • 10ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo machacado
  • 5g de orégano seco o tomillo fresco
  • 2 calabacines medianos (aprox. 400g)
  • 1 huevo grande (L)
  • 30g de queso parmesano rallado
  • 20g de harina de almendras
  • 1/2 aguacate en láminas
  • 60g de yogur griego natural
  • Sal y pimienta negra al gusto
  • 5g de cilantro fresco picado

Instrucciones:

  1. Ralla los 400g de calabacín. Ponlos en un colador con una pizca de sal durante 10 minutos.
  2. Envuelve el calabacín en un paño y aprieta con todas tus fuerzas. Debes extraer al menos medio vaso de líquido.
  3. En un bol, mezcla el calabacín seco con el huevo, los 30g de parmesano y los 20g de harina de almendras. Mezcla hasta obtener una pasta densa.
  4. Limpia la sartén o usa otra. Añade una gota de aceite. Pon dos cucharadas de la mezcla de calabacín y aplástalas para formar un disco fino. Cocina 3-4 minutos por lado hasta que los bordes estén marrones y crujientes. Verás cómo el queso empieza a burbujear y a crear una red dorada.
  5. Mientras el calabacín reposa, pon los 300g de pollo en un bol con los 10ml de aceite, el ajo machacado, el orégano (5g), la ralladura y los 15ml de zumo de limón. Calienta una sartén a fuego medio alto. Añade el pollo y no lo muevas durante 2 minutos. Queremos que se forme esa costra dorada. Salpimenta al final. Cocinar 5-6 minutos en total hasta que esté firme al tacto pero elástico.
  6. Coloca dos tortillas por plato. Reparte el pollo encima. Añade las láminas de medio aguacate para aportar esa textura sedosa. Mezcla el yogur griego con el cilantro picado y pon una cucharada generosa encima de cada ración. Termina con un toque de pimienta negra recién molida para que el aroma estalle al llegar a la mesa.