Ingredientes:

  • 400g de contramuslos de pollo deshuesados y sin piel
  • 200g de arroz japonés de grano corto
  • 300ml de agua para el arroz
  • 15ml de aceite de semillas
  • 1g de sal marina
  • 60ml de salsa de soja baja en sodio
  • 60ml de mirin
  • 30ml de sake
  • 21g de miel orgánica
  • 1g de jengibre fresco rallado

Instrucciones:

  1. Lava los 200g de arroz en un colador bajo el grifo hasta que el agua salga transparente. Ponlo en la olla con los 300ml de agua. Lleva a ebullición, tapa y baja el fuego al mínimo durante 12 minutos. No levantes la tapa. Al apagar, deja reposar 10 minutos más.
  2. Seca muy bien los 400g de contramuslos con papel de cocina. Corta en trozos de bocado uniformes y salpimenta ligeramente.
  3. Calienta los 15ml de aceite de semillas en la sartén a fuego medio alto. Añade el pollo y cocina 3 minutos por cada lado hasta que veas bordes dorados y crujientes. Retira el exceso de grasa de la sartén con una servilleta si es necesario.
  4. Baja un poco el fuego y añade el gramo de jengibre rallado directamente sobre la carne. Saltea durante 30 segundos hasta que el aroma perfume toda la cocina pero sin que el jengibre llegue a quemarse.
  5. Vierte los 30ml de sake. Usa una espátula de madera para raspar el fondo de la sartén.
  6. Incorpora los 60ml de salsa de soja, los 60ml de mirin y los 21g de miel. Remueve bien para que la miel se disuelva por completo y se integre con los líquidos.
  7. Sube el fuego a medio y deja que la salsa burbujee. Cocina unos 4-5 minutos moviendo el pollo constantemente hasta que la salsa burbujee con espuma densa y cubra la carne por completo como un barniz oscuro.
  8. Sirve una base generosa de arroz en cuencos individuales. Reparte el pollo glaseado por encima y vierte la salsa restante de la sartén.