Ingredientes:
- 200g de Chocolate Negro (70% cacao)
- 150g de Mantequilla sin sal
- 15g de Cacao en polvo puro
- 200g de Azúcar blanco
- 100g de Azúcar moreno
- 3 Huevos grandes
- 100g de Harina de trigo común
- 1 cucharadita de Extracto de vainilla
- 0.5 cucharadita de Sal marina
- 100g de Nueces picadas
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 180°C. Engrasa el molde y coloca papel de horno de forma que sobresalga por los lados.
- Trocea los 200g de chocolate y ponlos junto a los 150g de mantequilla en un bol resistente al calor. Derrite al baño maría o en microondas en intervalos de 30 segundos hasta que la mezcla sea una seda oscura y brillante.
- En otro bol, bate los 3 huevos con los dos tipos de azúcar y la vainilla. Bate con fuerza durante al menos 3 minutos hasta que la mezcla duplique su volumen y se vea pálida.
- Vierte el chocolate fundido sobre la mezcla de huevos con movimientos envolventes. El color debe transformarse en un marrón profundo y uniforme, sin rastro de los huevos batidos.
- Tamiza la harina, el cacao en polvo y la sal directamente sobre el bol. Mezcla con la espátula justo hasta que no veas motas blancas de harina. No batas de más o endurecerás el postre.
- Añade las nueces picadas y distribúyelas con dos o tres movimientos rápidos. La masa debe sentirse pesada y caer de la espátula como una cinta gruesa de lava.
- Vierte en el molde y alisa la superficie. Hornea durante 25 minutos hasta que los bordes se vean firmes pero el centro aún tenga un ligero temblor al mover el molde.
- Saca del horno y deja enfriar completamente en el molde. Si intentas cortarlos calientes, el centro se desparramará; la paciencia aquí se premia con un corte limpio y profesional.