Ingredientes:
- 400g de pechuga de pollo, cortada en cubos de 2 cm
- 1 cda de aceite de oliva virgen extra
- 1 pimiento rojo grande, cortado en juliana
- 1 brócoli pequeño, solo los floretes
- 2 zanahorias medianas, cortadas en rodajas diagonales
- 100g de judías verdes, despuntadas
- 2 dientes de ajo, finamente laminados
- 1 cdta de jengibre fresco rallado
- 3 cdas de salsa de soja baja en sodio
- 1 cdta de semillas de sésamo
- 1 pizca de sal marina
- 1 pizca de pimienta negra
Instrucciones:
- Calienta 1 cda de aceite de oliva en la sartén hasta que veas un ligero brillo, casi al punto de humo.
- Añade los 400g de pollo con una pizca de sal y pimienta. Cocina 5 min hasta que estén dorados y se despeguen solos.
- Retira el pollo de la sartén y resérvalo en un bol.
- En la misma sartén, añade el ajo laminado y el jengibre rallado por 30 segundos hasta que el aroma llene tu cocina.
- Incorpora las 2 zanahorias en rodajas. Saltea 3 min hasta que los bordes se ablanden ligeramente.
- Agrega el pimiento rojo y las judías verdes. Cocina 4 min manteniendo el fuego alto y moviendo vigorosamente.
- Añade los floretes de brócoli y una cucharada de agua. Tapa 2 min hasta que el verde se vuelva eléctrico.
- Devuelve el pollo a la sartén y vierte las 3 cdas de salsa de soja. Mezcla 1 min para emulsionar los jugos.
- Apaga el fuego y espolvorea la cdta de semillas de sésamo hasta que escuches un sutil chasquido.