Ingredientes:

  • 350g de pechuga de pollo cortada en dados de 2 cm
  • 1 cucharadita de maicena
  • 1 cucharada de salsa de soja baja en sodio
  • 1 pizca de pimienta negra recién molida
  • 1 pimiento rojo mediano en juliana
  • 1 pimiento verde en juliana
  • 100g de ramilletes de brócoli pequeños
  • 1 zanahoria grande en rodajas finas
  • 0.5 cebolla morada en plumas
  • 2 cucharadas de caldo de pollo
  • 1 cucharada de jengibre fresco rallado
  • 2 dientes de ajo laminados
  • 1 cucharadita de aceite de sésamo
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de semillas de sésamo para decorar

Instrucciones:

  1. En un bol mediano, mezcle los dados de pechuga de pollo con la maicena, la salsa de soja y la pimienta. Deje marinar mientras prepara los vegetales (mise en place).
  2. Caliente un wok o sartén antiadherente con el aceite de oliva a fuego alto hasta que esté muy caliente. Añada el pollo en una sola capa y selle durante 3 minutos hasta que los bordes estén dorados y crujientes. Retire el pollo y reserve.
  3. En el mismo wok, añada la media cebolla morada y la zanahoria.
  4. Añada el brócoli y la zanahoria. Saltee por 2 minutos. Luego incorpore los pimientos y la cebolla morada, manteniendo el fuego alto para que los colores se vuelvan intensos y brillantes.
  5. Abre un hueco en el centro y añade el ajo laminado y el jengibre rallado. Cocina 30 segundos hasta que el aroma invada toda la cocina.
  6. Reincorpore el pollo al wok. Añada el caldo de pollo, el jengibre rallado y el ajo. Saltee todo junto por 1-2 minutos hasta que la salsa espese ligeramente y cubra los ingredientes.
  7. Apague el fuego, añada el aceite de sésamo para aromatizar y decore con semillas de sésamo antes de servir.