Ingredientes:
- 150 g de pan rallado
- 100 g de chorizo fresco, picado finamente
- 1 cebolla mediana (110 g), picada en cubos pequeños
- 2 dientes de ajo, triturados
- 30 g de perejil fresco picado
- 50 ml de vino blanco seco
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 pollo entero (aprox. 2 kg), limpio
- 60 g de mantequilla
- 10 g de sal marina
- 5 g de pimentón dulce
- 2 zanahorias grandes, cortadas en trozos de 5 cm
- 1 cebolla blanca, cortada en cuartos
- 1 limón, cortado por la mitad
- 200 ml de caldo de pollo natural
- 100 ml de vino blanco
Instrucciones:
- En una sartén con aceite, sofreír la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes.
- Añadir el chorizo picado y cocinar hasta que suelte su grasa natural.
- Incorporar el pan rallado y el perejil, removiendo durante 3 minutos.
- Desglasar la sartén con 50 ml de vino blanco y cocinar hasta que el líquido se absorba completamente. Dejar enfriar la mezcla.
- Secar minuciosamente la piel del pollo con papel absorbente.
- Mezclar la mantequilla con el pimentón y la sal, y extender la preparación tanto en la superficie exterior como debajo de la piel de la pechuga.
- Rellenar la cavidad del pollo con la farsa fría, presionar ligeramente y cerrar la abertura con hilo de cocina o palillos, atando las patas firmemente.
- Precalentar el horno a 200°C.
- Colocar el pollo en una bandeja de horno sobre una cama de zanahorias, cebolla y limón, vertiendo el caldo de pollo y el vino blanco en la base.
- Asar hasta que la piel alcance un tono color caoba y el termómetro de carne marque 74°C en la parte más gruesa.
- Retirar del horno y dejar reposar obligatoriamente antes de trincar para redistribuir los jugos.