Ingredientes:
- 4 pechugas de pollo (180g cada una)
- 15g de sal marina fina
- 5g de pimienta negra recién molida
- 30ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 limones amarillos (jugo y ralladura)
- 3 dientes de ajo machacados con piel
- 4 ramas de tomillo fresco
- 50g de mantequilla sin sal fría
- 60ml de caldo de pollo
Instrucciones:
- Seca las pechugas con papel de cocina para eliminar toda la humedad superficial. Sazona generosamente con sal y pimienta por ambos lados, presionando ligeramente para que se adhieran.
- Calienta la sartén con los 30ml de AOVE a fuego medio alto. Cuando el aceite empiece a brillar y veas el primer hilo de humo, coloca el pollo. Escucha ese sizzle constante.
- Cocina 5-6 minutos por un lado sin moverlo. Sabrás que está listo cuando el aroma a carne tostada suba y la pieza se suelte sola de la sartén.
- Gira las pechugas. Añade los 3 dientes de ajo machacados y las 4 ramas de tomillo. El olor a bosque y ajo debe inundar tu cocina en 30 segundos. Agrega los 60ml de caldo de pollo para desglasar, raspando el fondo para liberar los trocitos marrones (el famoso fond).
- Reduce el fuego a bajo. Añade el jugo de los 2 limones y los 50g de mantequilla fría en cubos pequeños. Mueve la sartén en círculos para que la mantequilla se derrita y se una al caldo, creando una salsa aterciopelada y brillante. Baña el pollo constantemente con una cuchara mientras se termina de cocinar (unos 2-3 minutos más).
- Retira el pollo a un plato caliente. Cubre ligeramente con papel aluminio (sin apretar) y deja reposar 3 minutos. Mientras tanto, deja que la salsa espese un poco más en la sartén residual. Vierte la salsa sobre el pollo justo antes de servir, terminando con la ralladura fresca de limón por encima.