Ingredientes:

  • 1.5 kg de muslos y contramuslos de pollo con piel y hueso
  • 500 ml de kéfir natural sin azúcar
  • 10 g de sal fina
  • 5 g de pimienta negra molida
  • 5 g de pimentón dulce
  • 400 g de harina de trigo de fuerza
  • 100 g de almidón de maíz
  • 15 g de sal
  • 10 g de pimienta blanca
  • 10 g de pimentón ahumado
  • 8 g de ajo en polvo
  • 8 g de cebolla en polvo
  • 5 g de orégano seco
  • 5 g de tomillo seco
  • 3 g de mostaza en polvo
  • 2 g de pimienta de Cayena
  • 1 litro de aceite de girasol alto oleico

Instrucciones:

  1. Limpiar las piezas de pollo y secarlas cuidadosamente con papel absorbente.
  2. En un bol grande, mezclar el kéfir con la sal fina, la pimienta negra y el pimentón dulce.
  3. Sumergir el pollo en la mezcla de kéfir asegurando una cobertura total, tapar y refrigerar durante un mínimo de 4 horas.
  4. Tamizar la harina de trigo y el almidón de maíz en un recipiente amplio.
  5. Añadir la sal, pimienta blanca, pimentón ahumado, ajo en polvo, cebolla en polvo, orégano, tomillo, mostaza y Cayena a la harina; mezclar vigorosamente.
  6. Aplicar la técnica de doble adherencia: pasar el pollo por la harina especiada, luego por el líquido del marinado y nuevamente por la harina especiada.
  7. Calentar el aceite a una temperatura constante de 170°C-180°C utilizando un termómetro de cocina.
  8. Freír las piezas de pollo hasta que adquieran un color caoba intenso y la costra esté crujiente.
  9. Colocar el pollo sobre una rejilla metálica para escurrir el exceso de aceite sin humedecer la base.