Ingredientes:

  • 600 g de pechuga de pollo sin hueso, cortada en cubos de 3 cm
  • 15 ml de salsa de soja
  • 5 g de sal
  • 2 g de pimienta blanca
  • 10 g de jengibre fresco rallado
  • 80 g de almidón de maíz
  • 40 g de harina de arroz
  • 1 huevo grande (50 g)
  • 30 ml de agua fría
  • 40 ml de miel
  • 20 ml de vinagre de arroz
  • 10 ml de salsa de soja
  • 2 g de ajo en polvo
  • Aceite vegetal para freír (cantidad necesaria)

Instrucciones:

  1. Mezclar el pollo con la salsa de soja, sal, pimienta y jengibre en un bol. Nota: Asegúrate de que el jengibre esté bien rallado para que no queden trozos grandes.
  2. Dejar reposar la carne durante 15 minutos. Hasta que veas que el pollo ha absorbido el líquido y se ve brillante.
  3. Batir el huevo con el agua fría en un recipiente aparte.
  4. Añadir el almidón de maíz y la harina de arroz al huevo. Batir hasta obtener una pasta espesa y sin grumos.
  5. Sumergir los trozos de pollo marinados en la pasta de rebozado. Cubre cada cara del cubo para que no queden huecos.
  6. Calentar aceite en el wok hasta los 175°C.
  7. Freír el pollo por tandas durante 4-6 minutos. Cocina hasta que tenga un color caoba dorado y se sienta rígido al tacto.
  8. Escurrir las piezas sobre papel absorbente durante 2 minutos.
  9. Mezclar la miel, el vinagre, la soja y el ajo en una sartén pequeña.
  10. Calentar la salsa 1 minuto y bañar el Pollo Frito Chino justo antes de servir.