Ingredientes:

  • 4 Pechugas de pollo deshuesadas y sin piel
  • 1 cucharadita de Sal Marina
  • ½ cucharadita de Pimienta negra recién molida
  • 2 cucharadas de Aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de Mantequilla sin sal
  • ½ Cebolla amarilla o chalota, finamente picada
  • 2 dientes de Ajo, machacados o picados muy finos
  • 1 cucharada de Harina de trigo todo uso
  • ½ taza de Vino blanco seco
  • 1 taza de Caldo de pollo bajo en sodio
  • ½ taza de Almendras crudas, peladas y picadas finamente
  • ½ taza de Crema de leche espesa (Nata para montar)
  • 2 cucharadas de Perejil fresco, picado

Instrucciones:

  1. Sazonar generosamente las pechugas de pollo con sal y pimienta.
  2. Calentar aceite y mantequilla en la sartén a fuego medio-alto. Dorar las pechugas por ambos lados hasta que estén bien selladas (aprox. 3-4 minutos por lado). Retirar el pollo y reservar.
  3. Reducir el fuego a medio. Añadir la cebolla picada y cocinar hasta que esté transparente (3 minutos). Agregar el ajo y cocinar 1 minuto más hasta que esté fragante.
  4. Espolvorear la harina sobre la cebolla y el ajo. Cocinar, removiendo constantemente, durante 1 minuto.
  5. Verter el vino blanco lentamente, raspando bien el fondo de la sartén. Dejar que hierva y se reduzca a la mitad (2 minutos).
  6. Incorporar el caldo de pollo y las almendras picadas. Llevar a ebullición suave y cocinar a fuego lento hasta que la salsa empiece a espesar ligeramente (5-7 minutos).
  7. Reducir el fuego al mínimo. Incorporar la crema de leche, removiendo constantemente hasta que esté integrada y caliente. Probar y ajustar de sal y pimienta.
  8. Reincorporar las pechugas de pollo a la salsa. Tapar la sartén y cocinar a fuego lento hasta que el pollo esté completamente cocido (unos 10-12 minutos).
  9. Retirar el pollo. Espolvorear con perejil fresco picado. Servir inmediatamente bañándolo generosamente con la salsa de almendras.