Ingredientes:

  • 400g de pechuga de pollo, troceada en cubos de 2 cm
  • 1 cucharadita de aceite de coco o de oliva virgen extra
  • 1/8 cucharadita de sal marina
  • 2 tazas de floretes de brócoli
  • 1 pimiento rojo mediano, cortado en tiras finas
  • 2 cebolletas picadas (parte blanca y verde claro)
  • 1 cucharada de jengibre fresco rallado
  • 2 dientes de ajo prensados
  • 3 cucharadas de salsa de soja baja en sodio
  • 0.5 unidad de lima fresca (su zumo)
  • 0.5 cucharadita de maicena

Instrucciones:

  1. Seca el pollo. Usa papel de cocina para eliminar toda la humedad superficial de los 400g de pechuga.
  2. Prepara el aglutinante. En un bol pequeño, mezcla la salsa de soja con la maicena y el zumo de la media lima hasta que no haya grumos.
  3. Crea la base aromática. Ralla el jengibre y prensa los dientes de ajo; mantenlos juntos ya que entrarán a la sartén al mismo tiempo.
  4. Calienta la superficie. Pon la sartén a fuego alto con la cucharadita de aceite de coco hasta que veas un ligero hilo de humo.
  5. Dora la proteína. Añade el pollo y la pizca de sal. Distribuye en una sola capa y no lo muevas durante 2 minutos hasta que se despegue solo y esté dorado.
  6. Voltea y retira. Cocina 1 minuto más por el otro lado y saca el pollo a un plato lateral.
  7. Saltea los vegetales. Añade el brócoli y el pimiento rojo. Agrega una cucharada de agua si es necesario para generar vapor rápido. Cocina 3 minutos hasta que el verde del brócoli sea vibrante.
  8. Infusiona aromáticos. Empuja los vegetales a los bordes y añade el ajo y el jengibre en el centro durante 30 segundos hasta que la fragancia invada la habitación.
  9. Glaseado final. Devuelve el pollo a la sartén, vierte la mezcla de soja y maicena. Remueve constantemente durante 1 minuto hasta que la salsa brille y cubra todo.
  10. Toque final. Apaga el fuego y añade las cebolletas picadas para un contraste crujiente inmediato.