Ingredientes:

  • 1 pollo entero (1.3-1.8 kg), sin menudillos
  • 1 limón, en cuartos
  • 1 cebolla, en cuartos
  • 2-3 ramitas de romero fresco
  • 2-3 ramitas de tomillo fresco
  • 2 hojas de laurel
  • 1/4 taza (60 ml) de aceite de oliva virgen extra
  • 4 dientes de ajo, picados
  • 1 cucharada de orégano seco
  • 1 cucharadita de pimentón ahumado
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/4 cucharadita de pimienta negra
  • 1/4 taza de vino blanco seco (opcional)

Instrucciones:

  1. Prepara el pollo: Enjuaga el pollo y sécalo bien con toallas de papel. Clave: ¡Pollo seco = piel crujiente!
  2. Haz el adobo: Mezcla el aceite de oliva, el ajo, el orégano, el pimentón ahumado, la sal, la pimienta y el vino blanco (si lo usas) en un tazón pequeño.
  3. Adoba el pollo: Frota el adobo por todo el pollo, debajo de la piel de la pechuga y las patas. Coloca los gajos de limón, los cuartos de cebolla, el romero, el tomillo y las hojas de laurel dentro de la cavidad del pollo. Cubre y refrigera durante al menos 2 horas, o preferiblemente durante la noche. Clave: Cuanto más tiempo se marine, más sabroso será.
  4. Precalienta el horno: Precalienta el horno a 200°C (400°F).
  5. Asa el pollo: Coloca el pollo en una asadera. Si lo deseas, ata el pollo con hilo de cocina para asegurar una cocción uniforme. Clave: Atar no es esencial, pero ayuda a mantener una forma más bonita.
  6. Rocía el pollo: Después de 30 minutos, reduce la temperatura del horno a 175°C (350°F). Rocía el pollo con los jugos de la sartén cada 20-30 minutos.
  7. Comprueba la cocción: Asa hasta que un termómetro para carne insertado en la parte más gruesa del muslo registre 74°C (165°F). Clave: ¡Esto es crucial para la seguridad alimentaria!
  8. Reposa el pollo: Retira el pollo del horno y déjalo reposar durante 10-15 minutos antes de cortarlo. Clave: El reposo permite que los jugos se redistribuyan, lo que resulta en un ave más tierna y sabrosa.
  9. Corta y sirve: Corta el pollo y sirve inmediatamente.