Ingredientes:
- 750 g de champiñones de París o Portobello finamente picados
- 100 g de nueces de Castilla tostadas y picadas
- 2 chalotas picadas finamente
- 3 dientes de ajo triturados
- 10 ml de salsa de soja
- 60 ml de vino tinto seco
- 1 rama de tomillo fresco
- 1 lámina de masa de hojaldre rectangular (aprox. 300g)
- 200 g de espinacas frescas
- 1 huevo grande batido
- 15 ml de aceite de oliva virgen extra
- 5 g de sal kosher
- 2 g de pimienta negra molida
Instrucciones:
- En una sartén grande y seca a fuego medio-alto, añada los champiñones picados. Cocine sin aceite para permitir que suelten su agua y se evaporen por completo.
- Añada un chorrito de aceite de oliva, las chalotas y el ajo. Sofría hasta que estén transparentes y los champiñones comiencen a dorarse (Reacción de Maillard).
- Desglase la sartén con el vino tinto y la salsa de soja. Añada el tomillo y las nueces picadas. Cocine hasta que el líquido se haya evaporado totalmente y la mezcla sea una pasta densa (duxelles). Deje enfriar.
- Blanquee las espinacas brevemente, sumérjalas en agua fría y exprímalas con un paño de cocina hasta que no quede rastro de humedad.
- Extienda el hojaldre sobre papel de horno. Coloque una capa de espinacas en el centro, seguida de la mezcla de champiñones. Enrolle el hojaldre sellando los bordes con huevo batido.
- Pincele el exterior con el huevo batido restante y realice cortes decorativos superficiales. Hornee a 200°C durante 35 minutos hasta que esté dorado.
- Deje reposar el Wellington al menos 10 minutos antes de cortar para que la estructura se asiente.