Ingredientes:
- 500g harina de trigo todo uso, y un poco más para amasar
- 125ml vino blanco seco
- 125ml aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas soperas de semillas de sésamo
- La ralladura de 1 naranja
- La ralladura de 1 limón
- 1 cucharadita de matalahúva (anis seeds), opcional
- 1/2 cucharadita de sal
- Abundante aceite de oliva virgen extra, para freír
- 250ml miel
- 50ml agua
- 1 cucharada sopera de zumo de limón
Instrucciones:
- En un bol, mezcla la harina con la sal, la ralladura de naranja y limón, el sésamo y el matalahúva (si lo usas). Haz un hueco en el centro.
- Calienta ligeramente el aceite de oliva y el vino blanco. Vierte los líquidos calientes en el centro de la harina.
- Mezcla los ingredientes hasta formar una masa homogénea. Amasa durante unos 10-15 minutos hasta que esté suave y elástica.
- Forma una bola con la masa, envuélvela en film transparente y déjala reposar en un lugar fresco durante al menos 1 hora.
- Divide la masa en porciones pequeñas. Estira cada porción con un rodillo hasta que quede muy fina. Corta cuadrados de unos 5-6 cm. Une dos esquinas opuestas del cuadrado en el centro, presionando para sellar, formando el pestiño.
- Calienta abundante aceite de oliva en una sartén honda. Fríe los pestiños por tandas, a fuego medio, hasta que estén dorados.
- Retira los pestiños con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- En un cazo, calienta la miel con el agua y el zumo de limón a fuego bajo.
- Sumerge los pestiños en el almíbar caliente, asegurándote de que queden bien impregnados.
- Coloca los pestiños sobre una rejilla para que se enfríen y el almíbar se endurezca ligeramente.