Ingredientes:
- 280 gramos de harina de trigo común
- 90 mililitros de aceite de oliva suave
- 80 mililitros de vino dulce (Málaga o Moscatel)
- 3 gramos de semillas de anís (matalahúva)
- 10 gramos de semillas de sésamo (ajonjolí)
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de levadura química
- La ralladura de 1 naranja
- La ralladura de 1 limón
- 100 gramos de azúcar blanca o panela rallada
- o 100 gramos de miel de abeja
- Aceite de oliva suave para freír
Instrucciones:
- Calentar el aceite con las semillas de sésamo a fuego bajo. Dejar infusionar unos minutos. Retirar del fuego y dejar enfriar ligeramente.
- En un bol, combinar la harina, levadura, sal, semillas de anís y ralladuras de naranja y limón.
- Añadir el aceite infusionado (ya tibio) y el vino dulce a los ingredientes secos. Mezclar con una cuchara.
- Amasar hasta obtener una masa lisa y homogénea.
- Cubrir la masa con un paño y dejar reposar durante 30 minutos.
- Estirar la masa sobre papel de horno hasta un grosor de 2 mm. Cortar cuadrados pequeños.
- Unir las esquinas opuestas de cada cuadrado para formar el pestiño tradicional.
- Calentar abundante aceite en un cazo y freír los pestiños por tandas hasta que estén dorados.
- Colocar los pestiños sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Pasar los pestiños por azúcar o bañarlos con miel (escurrir el exceso si es necesario).
- Disfrutar de estos dulces con un buen café con leche.