Ingredientes:

  • 4 pechugas de pollo sin hueso y sin piel (aprox. 170g cada una)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 ml)
  • 2 cucharadas de zumo de limón fresco (30 ml)
  • 2 dientes de ajo picados finamente (aprox. 6g)
  • 1 cucharadita de pimentón dulce (5 ml)
  • 1/2 cucharadita de orégano seco (2.5 ml)
  • 1/4 cucharadita de comino molido (1.25 ml)
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra (15ml)

Instrucciones:

  1. En un bol, mezcla el aceite de oliva, el zumo de limón, el ajo picado, el pimentón, el orégano, el comino, la sal y la pimienta.
  2. Añade las pechugas de pollo al adobo. Asegúrate de que estén bien cubiertas. Cubre y refrigera por al menos 20 minutos, o hasta 2 horas.
  3. Precalienta el horno a 190°C (375°F).
  4. Engrasa ligeramente una fuente para hornear con el aceite de oliva restante.
  5. Coloca las pechugas de pollo en la fuente para hornear, asegurándote de que no estén amontonadas. Vierte el adobo restante sobre el pollo.
  6. Hornea durante 25-30 minutos, o hasta que la temperatura interna alcance los 74°C (165°F) usando un termómetro de carne. Los jugos deben salir claros al pinchar con un tenedor.
  7. Deja reposar el pollo durante 5-10 minutos antes de cortarlo y servirlo. Esto ayuda a retener la humedad.