Ingredientes:
- 350 g pasta corta (penne, fusilli, rigatoni)
- Sal, al gusto
- Agua para la cocción de la pasta
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 2 dientes de ajo, finamente picados
- 1/2 cucharadita hojuelas de pimiento rojo (opcional)
- 500g tomate triturado o puré de tomate de buena calidad
- 1/2 cucharadita azúcar
- 1/4 taza nata líquida para cocinar (35% grasa)
- 1/4 taza queso parmesano rallado, y más para servir
- Un puñado de hojas de albahaca fresca, picadas
- Pimienta negra recién molida, al gusto
Instrucciones:
- Hervir agua con sal en la olla. Añadir la pasta y cocinar según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente. Reservar 1 taza de agua de la cocción antes de escurrir la pasta.
- Mientras la pasta se cocina, calentar el aceite de oliva en la sartén a fuego medio. Añadir el ajo y las hojuelas de pimiento rojo (si se usan) y sofreír hasta que el ajo esté fragante (aproximadamente 1 minuto), teniendo cuidado de no quemarlo.
- Agregar el tomate triturado, el azúcar, sal y pimienta a la sartén. Llevar a ebullición suave, luego reducir el fuego y cocinar a fuego lento durante 10 minutos, removiendo ocasionalmente.
- Incorporar la nata líquida y el queso parmesano a la salsa de tomate. Remover hasta que el queso se derrita y la salsa esté suave y cremosa.
- Añadir la pasta escurrida a la sartén con la salsa. Remover para cubrir bien la pasta con la salsa. Si la salsa está demasiado espesa, añadir un poco del agua de la cocción de la pasta reservada hasta obtener la consistencia deseada.
- Servir inmediatamente, adornando con albahaca fresca picada y más queso parmesano rallado.