Ingredientes:
- 4 tazas (950 ml) de leche entera
- 4 yemas de huevo grandes
- ½ taza (100 g) de azúcar granulada
- 1 rama de canela
- Ralladura de 1 limón
- 1 cucharada (7.5 g) de maicena (Maizena)
- Una pizca de sal
- Canela molida para espolvorear (opcional)
- Galletas María (opcional)
Instrucciones:
- Infusionar la leche: Combinar la leche, la rama de canela y la ralladura de limón en una cacerola. Calentar a fuego medio-bajo hasta que casi hierva (se formen pequeñas burbujas alrededor de los bordes). ¡No hervir!
- Preparar las yemas de huevo: En un recipiente aparte, batir las yemas de huevo, el azúcar, la maicena y la sal hasta que estén pálidas y suaves.
- Atemperar las yemas de huevo: Verter gradualmente un cucharón de la mezcla de leche caliente en la mezcla de yemas de huevo para atemperarla. Esto evitará que los huevos se cuajen.
- Combinar y cocinar: Verter la mezcla atemperada de yemas de huevo de nuevo en la cacerola con el resto de la leche. Cocinar a fuego lento, removiendo constantemente con un batidor, hasta que la crema pastelera espese lo suficiente como para cubrir la parte posterior de una cuchara. Esto debería tardar unos 8-10 minutos. Ser paciente; no apresurarse, o los huevos podrían cuajarse.
- Colar (Opcional): Para una textura ultra suave, colar la crema pastelera a través de un colador de malla fina.
- Verter y enfriar: Dividir la crema pastelera uniformemente entre los moldes. Dejar enfriar ligeramente a temperatura ambiente, luego cubrir con papel film, presionándolo directamente sobre la superficie de la crema pastelera para evitar que se forme una piel. Refrigerar durante al menos 2 horas, o preferiblemente más tiempo, hasta que esté completamente frío y cuajado.
- Decorar y servir: Antes de servir, espolvorear con canela molida (opcional) y añadir galletas María.