Ingredientes:

  • 3 huevos grandes (150g aprox. sin cáscara)
  • 200g (1 taza) de azúcar blanca
  • 200 ml (¾ taza + 1 cucharada) de aceite de girasol (o aceite de oliva suave)
  • 120 ml (½ taza) de leche entera
  • 250g (2 tazas) de harina de trigo de todo uso (sin levadura incorporada)
  • 8g (2 cucharaditas) de levadura química (polvo para hornear)
  • Ralladura de 1 limón grande
  • Una pizca de sal
  • Azúcar extra para espolvorear (opcional)

Instrucciones:

  1. Mide y pesa todos los ingredientes. Ralla la piel del limón. Precalienta el horno a 200°C (390°F) con calor arriba y abajo.
  2. En un bol grande, bate los huevos con el azúcar hasta obtener una mezcla pálida y esponjosa. Debe haber aumentado considerablemente de volumen.
  3. Incorpora el aceite poco a poco, batiendo a velocidad baja. A continuación, añade la leche y la ralladura de limón. Bate hasta que se integren.
  4. En otro bol, mezcla la harina, la levadura y la sal. Añade esta mezcla a la mezcla líquida poco a poco, tamizándola si es posible, y mezcla con movimientos envolventes hasta que no queden grumos. No sobrebatas.
  5. Cubre el bol con film transparente y refrigera la masa durante al menos 1 hora. Este paso es crucial para que se formen los copetes característicos.
  6. Baja la temperatura del horno a 180°C (350°F). Rellena los moldes de magdalenas hasta ⅔ de su capacidad. Espolvorea azúcar por encima, si lo deseas.
  7. Hornea durante 18-22 minutos, o hasta que estén doradas y un palillo insertado en el centro salga limpio.
  8. Retira las magdalenas del horno y déjalas enfriar en el molde durante unos minutos. Luego, trasládales a una rejilla para que se enfríen completamente.