Ingredientes:
- 1 lubina de 900g abierta a la espalda (limpia de escamas y vísceras)
- 4 dientes de ajo laminados
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra
- 30 ml de vinagre de sidra
- 1 guindilla cayena
- 10 g de sal gruesa
- 5 g de perejil fresco picado
Instrucciones:
- Secar la lubina. Usa papel de cocina para eliminar toda la humedad de la piel y de la carne. Nota: La humedad es la enemiga del crujiente; si hay agua, el pescado se cuece, no se sella.
- Salar la pieza. Reparte los 10 g de sal gruesa por ambos lados, insistiendo en la parte de la carne.
- Calentar la plancha. Pon la sartén a fuego medio alto con unas gotas de aceite hasta que empiece a humear ligeramente.
- Colocar la lubina. Pon el pescado con la piel hacia abajo y presiona ligeramente con la espátula durante 10 segundos. Cocina hasta que la piel esté dorada y se despegue sola.
- Dar la vuelta. Con mucho cuidado, gira la lubina para sellar la parte de la carne durante apenas 2 o 3 minutos.
- Preparar el refrito. En un cazo aparte, calienta los 60 ml de aceite y dora los ajos laminados con la cayena. Espera a que los ajos bailen y estén rubios.
- Añadir el vinagre. Retira el cazo del fuego y vierte los 30 ml de vinagre de sidra. Nota: Cuidado con las salpicaduras, es una reacción vigorosa.
- Emulsionar el jugo. Vierte el refrito sobre la lubina y, si puedes, recupera el líquido de la bandeja para volverlo a pasar por el cazo un momento, creando una salsa ligada.
- Rematar con perejil. Espolvorea el perejil fresco picado sobre el pescado justo antes de servir.
- Servir inmediatamente. El calor residual terminará de cocinar el centro mientras lo llevas a la mesa.