Ingredientes:
- 150 g de cebolla morada picada finamente
- 120 g de zanahorias cortadas en brunoise
- 3 dientes de ajo prensados
- 10 g de jengibre fresco rallado
- 30 ml de Aceite de Oliva Virgen Extra
- 15 g de curry en polvo (tipo Madrás)
- 5 g de cúrcuma molida
- 1 rama de canela
- 300 g de lentejas pardinas secas
- 400 ml de leche de coco (mínimo 60% extracto de coco)
- 750 ml de caldo de verduras casero
- 16 g de concentrado de tomate
- Sal marina y pimienta negra
Instrucciones:
- Calienta los 30 ml de AOVE en la olla a fuego medio. Añade los 150 g de cebolla morada y los 120 g de zanahoria. Cocina durante unos 8-10 minutos hasta que la cebolla esté blanda y empiece a brillar. No busques dorarlas en exceso, queremos dulzor.
- Incorpora los 3 dientes de ajo prensados, los 10 g de jengibre rallado y los 16 g de concentrado de tomate. Remueve durante 2 minutos. Sentirás cómo el aroma inunda la cocina. Nota: Caramelizar el tomate ahora elimina su acidez.
- Añade los 15 g de curry, los 5 g de cúrcuma y la rama de canela. Tuesta todo junto durante solo 30-45 segundos, removiendo constantemente para que no se queme. El color se volverá un ocre profundo y magnético.
- Vierte los 300 g de lentejas pardinas (previamente lavadas y escurridas) y remueve bien para que se impregnen de la grasa y las especias. Este paso ayuda a que la piel de la lenteja se mantenga firme.
- Añade los 750 ml de caldo de verduras. Sube el fuego hasta que empiece a hervir, luego bájalo al mínimo. Tapa la olla y deja que borbotee suavemente durante unos 25 minutos.
- Pasados los 25 minutos, las lentejas deberían estar casi tiernas. Añade los 400 ml de leche de coco. Remueve con suavidad para no romper la legumbre.
- Cocina destapado durante 10 minutos adicionales. Verás cómo el líquido se reduce y se vuelve una salsa untuosa y brillante. Prueba y ajusta de sal y pimienta.
- Apaga el fuego, retira la rama de canela y deja descansar el guiso 5 minutos antes de servir. El reposo permite que los sabores se asienten y la textura se estabilice.