Ingredientes:
- 300 g de calabacín, picado finamente
- 200 g de zanahoria, rallada
- 150 g de brócoli, picado en trozos minúsculos
- 100 g de espinacas frescas, troceadas
- 100 g de champiñones, laminados
- 1 cebolla blanca, picada en brunoise
- 2 dientes de ajo, triturados
- 400 ml de salsa de tomate natural concentrada
- 15 ml de aceite de oliva virgen extra
- 5 g de sal
- 2 g de pimienta negra
- 50 g de mantequilla sin sal
- 50 g de harina de trigo
- 600 ml de leche entera, templada
- 1 g de nuez moscada
- 3 g de sal
- 250 g de láminas de pasta para lasaña (precocidas)
- 200 g de queso mozzarella rallado
- 50 g de queso parmesano rallado
- 10 g de mantequilla
Instrucciones:
- Calentar el aceite en la sartén y sofreír la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes.
- Añadir la zanahoria, el calabacín y los champiñones. Cocinar a fuego medio-alto durante 8-10 minutos, removiendo constantemente hasta que el agua se evapore y las verduras empiecen a dorarse.
- Incorporar el brócoli y las espinacas. Cocinar 3 minutos más.
- Verter la salsa de tomate, salpimentar y dejar reducir durante 5 minutos hasta obtener una consistencia espesa y compacta.
- Derretir la mantequilla en el cazo. Agregar la harina y cocinar durante 2 minutos para eliminar el sabor a crudo.
- Incorporar la leche templada gradualmente, batiendo con varillas hasta obtener una salsa bechamel sedosa. Sazonar con sal y nuez moscada.
- En una fuente para horno, colocar una base fina de bechamel y tomate, seguida de una capa de pasta.
- Repetir capas de relleno de verduras, bechamel y pasta hasta terminar los ingredientes.
- Cubrir la última capa con el queso mozzarella, el queso parmesano y puntos de mantequilla.
- Hornear a 200°C durante 30 minutos o hasta que el gratinado esté dorado. Dejar reposar antes de servir.