Ingredientes:
- 2 huevos grandes
- 1 cucharada de vinagre blanco (15 ml)
- 1/2 cucharadita de sal (2.5 g)
- Agua
- 200 g de espinacas frescas o congeladas
- 1 diente de ajo, picado finamente
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra (15 ml)
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- 3 yemas de huevo grandes
- 1 cucharada de zumo de limón recién exprimido (15 ml)
- 115 g de mantequilla sin sal, derretida y clarificada
- 1/4 cucharadita de pimentón ahumado (pimentón de la Vera)
- Pizca de sal y pimienta blanca
- 4 lonchas finas de jamón serrano
Instrucciones:
- Saltear el ajo en aceite de oliva hasta que esté fragante. Añadir las espinacas y cocinar hasta que se marchiten. Sazonar con sal y pimienta. Reservar.
- Batir las yemas de huevo y el zumo de limón en un bol resistente al calor sobre una olla con agua hirviendo (baño maría) hasta que estén pálidas y espesas. Retirar del fuego y agregar la mantequilla clarificada en un hilo fino, batiendo constantemente hasta que la salsa esté emulsionada y suave. Incorporar el pimentón ahumado, la sal y la pimienta blanca. Mantener caliente.
- Calentar agua en una olla hasta que hierva a fuego lento. Añadir vinagre y sal. Crear un remolino en el agua con una cuchara. Romper un huevo en una taza y deslizarlo suavemente en el centro del remolino. Repetir con el otro huevo. Cocinar durante 3-4 minutos, o hasta que la clara esté cuajada y la yema siga líquida. Obtendrás unos deliciosos huevos escalfados.
- Colocar una porción de espinacas en cada plato. Escurrir los huevos escalfados con una espumadera y colocarlos sobre las espinacas. Bañar con la salsa holandesa con pimentón ahumado. Coronar con jamón serrano crujiente.
- Servir inmediatamente.