Ingredientes:
- 800 g de muslos de pollo con piel y hueso
- 10 g de sal marina
- 5 g de pimienta negra recién molida
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 100 g de cebolla blanca picada finamente
- 120 g de zanahorias cortadas en rodajas finas
- 100 g de pimiento rojo picado en cubos pequeños
- 15 g de ajo laminados
- 150 ml de vino blanco seco
- 400 ml de caldo de pollo natural
- 20 g de concentrado de tomate
- 1 hoja de laurel
- 2 g de tomillo fresco
- 5 g de perejil fresco picado
Instrucciones:
- Seca los muslos de pollo con papel absorbente. Salpimenta generosamente. Nota: La humedad impide que la piel se dore.
- Calienta el aceite en una olla a fuego medio alto. Coloca el pollo con la piel hacia abajo. Cocina 5-7 minutos hasta que la piel esté crujiente y color caoba.
- Voltea los muslos y sella el otro lado durante 5 minutos. Retira la carne de la olla y resérvala en un plato.
- En la misma grasa, añade la cebolla, la zanahoria y el pimiento. Cocina 8-10 minutos hasta que las verduras estén tiernas y huelan dulce.
- Agrega el ajo laminado y el concentrado de tomate. Cocina 2 minutos más hasta que el tomate cambie a un rojo más oscuro.
- Vierte el vino blanco. Raspa el fondo de la olla con una cuchara de madera para soltar los jugos pegados. Deja que el vapor fuerte desaparezca durante 3 minutos.
- Añade el caldo de pollo, la hoja de laurel y el tomillo.
- Regresa los muslos de pollo a la olla. Tapa y cocina a fuego lento durante 35-40 minutos hasta que la carne se desprenda fácilmente del hueso.
- Apaga el fuego y deja reposar 5 minutos.
- Esparce el perejil fresco picado justo antes de servir.