Ingredientes:
- 400 mililitros de agua (1 ¾ tazas)
- 20 gramos de estevia en polvo (aproximadamente 4 cucharaditas, ajustar al gusto)
- 10 gramos de café soluble (2 cucharaditas colmadas, preferiblemente café espresso instantáneo para un sabor más intenso)
- Nata montada (crema batida) (opcional)
- Barquillos (opcional)
- Hojas de menta fresca (para decorar) (opcional)
Instrucciones:
- En el cazo, calentar el agua a fuego medio. Cuando rompa a hervir, retirar del fuego.
- Añadir la estevia en polvo al agua caliente y remover hasta que se disuelva por completo.
- Agregar el café soluble al agua con estevia. Remover con una cucharilla hasta que esté completamente disuelto. Dejar templar la mezcla.
- Verter la mezcla de café en el recipiente apto para el congelador. Introducir en el congelador durante 1 hora.
- Sacar el recipiente del congelador. Con un tenedor, raspar y picar el café congelado para romper los cristales de hielo y crear una textura de granizado.
- Volver a introducir el recipiente en el congelador durante al menos otra hora más. Repetir el proceso de romper los cristales cada 30 minutos para obtener la textura deseada.
- Servir el granizado de café frío en vasos o copas. Decorar con nata montada, barquillos y hojas de menta fresca, si se desea. ¡A disfrutar!