Ingredientes:

  • 400 mililitros de agua (1 ¾ tazas)
  • 20 gramos de estevia en polvo (aproximadamente 4 cucharaditas, ajustar al gusto)
  • 10 gramos de café soluble (2 cucharaditas colmadas, preferiblemente café espresso instantáneo para un sabor más intenso)
  • Nata montada (crema batida) (opcional)
  • Barquillos (opcional)
  • Hojas de menta fresca (para decorar) (opcional)

Instrucciones:

  1. En el cazo, calentar el agua a fuego medio. Cuando rompa a hervir, retirar del fuego.
  2. Añadir la estevia en polvo al agua caliente y remover hasta que se disuelva por completo.
  3. Agregar el café soluble al agua con estevia. Remover con una cucharilla hasta que esté completamente disuelto. Dejar templar la mezcla.
  4. Verter la mezcla de café en el recipiente apto para el congelador. Introducir en el congelador durante 1 hora.
  5. Sacar el recipiente del congelador. Con un tenedor, raspar y picar el café congelado para romper los cristales de hielo y crear una textura de granizado.
  6. Volver a introducir el recipiente en el congelador durante al menos otra hora más. Repetir el proceso de romper los cristales cada 30 minutos para obtener la textura deseada.
  7. Servir el granizado de café frío en vasos o copas. Decorar con nata montada, barquillos y hojas de menta fresca, si se desea. ¡A disfrutar!