Ingredientes:
- 40 g de cacao en polvo sin endulzar
- 223 g de azúcar granulada (dividido)
- 7 paquetes (49 g) de gelatina sin sabor en polvo (dividido)
- 400 ml de agua (dividida)
- 600 g de leche de coco entera en lata (aproximadamente 1.5 latas estándar)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Instrucciones:
- En dos recipientes separados, hidratar la gelatina. En el primero, disolver 4 paquetes (28g) en 100 ml de agua fría. En el segundo, disolver 3 paquetes (21g) en 50 ml de agua fría. Reservar.
- En una cacerola, combine el cacao en polvo, 100g de azúcar granulada y 300 ml de agua restante. Caliente a fuego medio durante 5 minutos, revolviendo constantemente hasta que el azúcar se disuelva por completo. No es necesario que hierva.
- Retire la mezcla de chocolate del fuego. Añada la gelatina hidratada (los 4 paquetes) y mezcle hasta que esté completamente disuelta. Vierta la mezcla en un molde principal o en 8 copas individuales. Refrigere durante 45 minutos a 1 hora hasta que esté semi-firme (debe estar pegajosa, pero no completamente cuajada).
- En otra cacerola, combine la leche de coco entera, los 123g restantes de azúcar granulada y la vainilla. Caliente a fuego bajo por 4 minutos, revolviendo hasta que el azúcar se disuelva por completo.
- Retire la mezcla de coco del fuego. Agregue la gelatina hidratada restante (los 3 paquetes) y mezcle hasta que esté totalmente integrada. Deje que la mezcla de coco se enfríe a temperatura ambiente durante 10 minutos para evitar que el calor derrita la capa de chocolate inferior.
- Vierta la mezcla de coco enfriada con mucho cuidado sobre la capa de chocolate semi-firme. Refrigere por un mínimo de 4 horas o hasta que la gelatina esté completamente cuajada y firme.