Ingredientes:

  • 2 kg de membrillos frescos y maduros
  • 900 g de azúcar blanca granulada
  • 125 ml de agua
  • Zumo de 1 limón grande (2 cucharadas soperas)
  • Opcional: 1 ramita de Canela

Instrucciones:

  1. Limpiar: Frotar los membrillos con un paño seco para eliminar la pelusa exterior. Pelar y cortar en cuartos, retirando el corazón y las semillas. Pesar la pulpa resultante (debería ser aproximadamente 1 kg).
  2. Cocción Inicial: Colocar la pulpa de membrillo troceada, el agua y el zumo de limón en la olla. Cocinar a fuego medio-bajo hasta que la fruta esté muy blanda (unos 30-40 minutos).
  3. Triturar la Pulpa: Retirar la canela (si se usó). Pasar el membrillo cocido por un pasapurés o triturar con una licuadora de inmersión hasta obtener un puré suave y sin grumos.
  4. Añadir Azúcar: Regresar el puré a la olla. Incorporar el azúcar de golpe y mezclar bien hasta que se disuelva completamente.
  5. Cocción de Reducción y Cuajado: Calentar la mezcla a fuego medio-bajo. Remover constantemente con la cuchara de madera, asegurándose de raspar el fondo de la olla para evitar que se pegue y se queme. Cocinar durante 60 a 90 minutos.
  6. Prueba de Cuajado: La pasta estará lista cuando adquiera un color rojo intenso, se espese visiblemente y, al removerla, se separe completamente del fondo de la olla. Opcionalmente, la temperatura debe alcanzar los 105°C.
  7. Moldear: Retirar inmediatamente del fuego. Verter la pasta caliente en los moldes previamente aceitados o forrados con papel de hornear. Alisar la superficie.
  8. Reposo y Secado: Dejar enfriar a temperatura ambiente. Una vez frío, dejar curar en un lugar fresco y seco por 12 a 24 horas hasta que el dulce esté completamente firme al tacto. Desmoldar para servir.