Ingredientes:
- 2 cucharadas de aceite de coco o aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla morada pequeña, finamente picada
- 3 dientes de ajo, rallados
- 1 trozo de jengibre fresco (2 cm), rallado
- 1.5 cucharadas de curry en polvo
- 0.5 cucharadita de cúrcuma pura
- 1 pizca de copos de chile
- 800 g de garbanzos cocidos (2 botes de 400g), enjuagados y escurridos
- 400 ml de leche de coco entera
- 2 tazas de espinacas frescas tiernas
- 1 taza de tomate triturado o passata
- Sal marina al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
- 0.5 lima (zumo)
- 0.25 taza de cilantro fresco picado
Instrucciones:
- Calienta el aceite de coco en una sartén grande a fuego medio hasta que brille y esté fluido. Añade la cebolla morada finamente picada con una pizca de sal. Sofríe 5 minutos hasta que la cebolla esté translúcida y los bordes comiencen a dorarse.
- Incorpora el ajo y el jengibre rallados al centro de la sartén. Cocina 1 minuto hasta que el aroma sea intenso pero sin dejar que el ajo se oscurezca.
- Agrega el curry, la cúrcuma y el chile. Vierte el tomate triturado y remueve bien para desglasar el fondo de la sartén.
- Incorpora los garbanzos y la leche de coco. Remueve 2 minutos hasta que la salsa sea uniforme y empiece a burbujear suavemente. Reduce el fuego y deja cocinar 10 minutos para que los sabores se fusionen y la salsa reduzca ligeramente.
- Añade las espinacas frescas y remueve suavemente. Cocina 1 minuto hasta que las hojas se colapsen por el calor.
- Apaga el fuego e incorpora el zumo de lima y el cilantro picado. Prueba y ajusta de sal y pimienta hasta que el balance entre ácido y salado sea perfecto.