Ingredientes:
- 250g de pollo cocinado picado finamente
- 80g de mantequilla sin sal
- 80g de harina de trigo común
- 800ml de leche entera a temperatura ambiente
- 1 cebolla morada pequeña picada en brunoise
- 1 pizca de nuez moscada recién rallada
- 5g de sal
- 2g de pimienta blanca
- 100g de harina de trigo para el primer sellado
- 2 huevos grandes batidos
- 200g de pan rallado de grano grueso o Panko
- 500ml de aceite de oliva para freír
Instrucciones:
- En una sartén de fondo pesado, fundir la mantequilla y pochar la cebolla morada hasta que esté translúcida. Añadir el pollo picado y rehogar 2 minutos para integrar sabores.
- Espolvorear los 80g de harina sobre el pollo y cocinar durante 3-4 minutos removiendo constantemente para tostar el almidón y eliminar el sabor a harina cruda.
- Verter la leche gradualmente mientras se remueve con varillas, integrando cada tanda antes de añadir la siguiente. Cocinar a fuego medio hasta que la bechamel espese y se despegue de las paredes.
- Sazonar con sal, pimienta blanca y nuez moscada. Extender la masa en una bandeja, cubrir con papel film a piel y refrigerar al menos 4 horas (idealmente toda la noche).
- Formar porciones de unos 30-35g. Pasar cada croqueta por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado o panko, presionando ligeramente para sellar.
- Freír en aceite abundante a 180°C en tandas pequeñas hasta que estén doradas. Escurrir sobre papel absorbente antes de servir.