Ingredientes:

  • 4 cucharadas (56 g) de mantequilla sin sal
  • 1/2 taza (60 g) de harina de trigo todo uso
  • 3 tazas (720 ml) de leche entera, caliente
  • 1/4 cucharadita de nuez moscada rallada
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • 2 tazas (aproximadamente 300 g) de pollo cocido y desmenuzado
  • 1/4 taza (50 g) de cebolla finamente picada
  • 2 cucharadas (30 ml) de aceite de oliva virgen extra
  • 2 huevos grandes, batidos
  • 1 taza (120 g) de pan rallado
  • Harina de trigo todo uso para enharinar (opcional)
  • Aceite vegetal para freír

Instrucciones:

  1. Sofreír la cebolla en aceite de oliva hasta que esté transparente.
  2. Derretir la mantequilla, añadir la harina y tostarla ligeramente (roux). Incorporar la leche caliente poco a poco, removiendo constantemente para evitar grumos. Cocinar hasta que espese.
  3. Añadir el pollo desmenuzado, nuez moscada, sal y pimienta a la bechamel. Cocinar unos minutos para integrar los sabores.
  4. Extender la masa en una fuente, cubrir con film transparente (tocando la superficie para evitar que se forme costra) y refrigerar por al menos 2 horas, o idealmente durante la noche.
  5. Con una cuchara o con las manos ligeramente enharinadas, formar las croquetas del tamaño deseado.
  6. Pasar cada croqueta por harina (opcional), luego por huevo batido y finalmente por pan rallado, asegurándose de cubrirla completamente.
  7. Calentar el aceite a fuego medio-alto (175-180°C / 350-360°F). Freír las croquetas en tandas pequeñas hasta que estén doradas y crujientes.
  8. Escurrir las croquetas sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite. Servir calientes.