Ingredientes:

  • 2 tazas (473 ml) de leche entera
  • 1/2 taza (100 g) de azúcar granulada
  • 1/4 taza (30 g) de maicena
  • Una pizca de sal
  • 4 yemas de huevo grandes
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (o 1 vaina de vainilla, partida y raspada)
  • Opcional: 1 cucharada de mantequilla sin sal

Instrucciones:

  1. Prepara la infusión de leche: Combina la leche, la mitad del azúcar y la sal en una cacerola. Calienta a fuego medio, revolviendo ocasionalmente, hasta que hierva a fuego lento. Si usas una vaina de vainilla, agrégala a la leche en este paso.
  2. Bate las yemas de huevo y el azúcar: En un tazón aparte, bate las yemas de huevo y el azúcar restante hasta que estén pálidas y ligeramente espesas. Incorpora la maicena batiendo.
  3. Tempera las yemas de huevo: Vierte gradualmente una pequeña cantidad de la mezcla de leche caliente en la mezcla de yemas de huevo, batiendo constantemente para evitar que se cuajen. Repite este proceso varias veces hasta que la mezcla de huevo se caliente.
  4. Combina y cocina: Vierte la mezcla de yemas de huevo calentada en la cacerola con la leche restante. Cocina a fuego medio-bajo, batiendo constantemente (¡importante!), hasta que la mezcla espese y comience a burbujear. Esto suele tardar entre 3 y 5 minutos. Sabrás que está lista cuando cubra el dorso de una cuchara y deje una línea clara cuando pases el dedo por ella. Esta es una deliciosa crema pastelera receta.
  5. Termina y enfría: Retira del fuego. Si usas una vaina de vainilla, retírala en este punto. Agrega el extracto de vainilla (y mantequilla opcional para mayor riqueza).
  6. Enfría y refrigera: Vierte la crema pastelera en un tazón o recipiente resistente al calor. Cubre la superficie directamente con papel film para evitar que se forme una costra. Refrigera durante al menos 30 minutos para que se enfríe y espese por completo.