Ingredientes:
- 720 ml de nata para montar
- 240 ml de leche entera
- 6 yemas de huevo grandes
- 100 g de azúcar granulado
- 1 limón, solo la ralladura (sin la parte blanca)
- 1 rama de canela
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 90 g de azúcar granulado (para espolvorear)
Instrucciones:
- Infusiona la crema: Combina la nata para montar, la leche, la ralladura de limón y la rama de canela en una cacerola. Calienta suavemente a fuego medio hasta que casi hierva a fuego lento (se forman pequeñas burbujas alrededor de los bordes). ¡No hervir! Retira del fuego y deja reposar durante 30 minutos para infundir los sabores.
- Prepara la mezcla de yemas de huevo: En un recipiente aparte, bate las yemas de huevo y el azúcar hasta que estén pálidas y ligeramente espesas.
- Atempera las yemas de huevo: Vierte gradualmente la mezcla de crema caliente en la mezcla de yemas de huevo, poco a poco, para atemperar los huevos y evitar que se cuajen. Retira la rama de canela y la ralladura de limón.
- Cuela (Opcional): Para una crema aún más suave, cuela la mezcla a través de un colador de malla fina.
- Vierte en moldes: Divide la crema de manera uniforme entre los moldes.
- Hornea al baño maría: Coloca los moldes en una bandeja para hornear y llena la bandeja para hornear con agua caliente hasta que llegue a la mitad de los lados de los moldes. Hornea en un horno precalentado a 150°C durante 25-30 minutos, o hasta que las natillas estén cuajadas pero aún tengan un ligero movimiento en el centro.
- Enfría: Retira los moldes del baño maría y deja que se enfríen a temperatura ambiente. Luego, tapa y enfría en el frigorífico durante al menos 2 horas.
- Carameliza el azúcar: Justo antes de servir, espolvorea una capa fina y uniforme de azúcar granulado sobre la parte superior de cada crema. Usa un soplete de cocina para caramelizar el azúcar hasta que esté dorado y burbujeante. Alternativamente, puedes asar las natillas durante muy poco tiempo, vigilándolas cuidadosamente para evitar que se quemen.
- Sirve inmediatamente: Sirve la crema catalana inmediatamente después de caramelizar el azúcar, mientras que la cobertura todavía está caliente y crujiente.