Ingredientes:

  • 85 g de mantequilla sin sal, fría y cortada en cubos
  • 115 g de harina de trigo todo uso
  • 50 g de azúcar granulada
  • 50 g de azúcar moreno, compacta
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 225 g de harina de trigo todo uso
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 115 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 150 g de azúcar granulada
  • 2 huevos grandes, a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 240 ml de suero de leche o leche entera con 1 cucharada de zumo de limón
  • 225 g de arándanos frescos o congelados
  • 1 cucharada de harina de trigo todo uso

Instrucciones:

  1. Precalentar el horno a 175°C (350°F). Engrasar y enharinar el molde o cubrirlo con papel de hornear.
  2. Mezclar todos los ingredientes del crumble con los dedos hasta obtener una textura arenosa. Refrigerar.
  3. Batir la mantequilla y el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa. Incorporar los huevos uno a la vez, luego añadir la vainilla.
  4. Combinar los ingredientes secos en un cuenco aparte. Añadir gradualmente los ingredientes secos y el suero de leche a la mezcla de mantequilla, alternando hasta que estén bien combinados. No batir en exceso.
  5. Mezclar los arándanos con la harina.
  6. Verter la mitad de la masa en el molde preparado. Esparcir la mitad de los arándanos. Verter el resto de la masa y cubrir con el resto de los arándanos.
  7. Esparcir uniformemente el crumble refrigerado sobre la masa.
  8. Hornear durante 40-45 minutos, o hasta que un palillo insertado en el centro salga limpio. La parte superior debe estar dorada.
  9. Dejar enfriar en el molde durante 10 minutos antes de transferirlo a una rejilla para enfriar completamente.