Ingredientes:

  • 14 cigalas frescas de tamaño mediano
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo
  • 5 g de perejil fresco picado
  • 0.5 unidades de limón
  • 5 g de sal en escamas

Instrucciones:

  1. Preparar el majado. En un mortero, machaca los dientes de ajo con la sal. Añade el perejil y el aceite poco a poco. Nota: Buscamos una emulsión, no solo una mezcla.
  2. Atemperar el producto. Saca las cigalas del frío 15 minutos antes. Verás cómo el color se vuelve más vibrante.
  3. Secado obsesivo. Usa papel de cocina para dejar cada cigala totalmente seca. Esto garantiza un siseo constante al tocar la plancha.
  4. Calentamiento extremo. Pon la plancha a fuego máximo hasta que veas que empieza a salir un hilo de humo.
  5. Primer contacto. Pinta la plancha con un poco de aceite y coloca las cigalas boca abajo (lado de las patas).
  6. Sellado inicial. Cocina 2 minutos hasta que las patas estén doradas y crujientes. No las muevas.
  7. El volteo. Da la vuelta a las cigalas. Ahora descansan sobre su espalda.
  8. Aliño en vivo. Pincela la zona de las patas (ahora arriba) con el majado. Escucharás cómo burbujea entre los caparazones.
  9. Finalización. Cocina 2 minutos más. Apaga el fuego inmediatamente.
  10. Toque maestro. Añade la sal en escamas y el limón justo antes de llevar a la mesa.