Ingredientes:
- 1 1/2 tazas (150g) de migas de galletas Graham
- 1/4 taza (50g) de azúcar granulada
- 6 cucharadas (85g) de mantequilla sin sal, derretida
- 1/4 cucharadita de canela molida
- 32 onzas (907g) de queso crema, ablandado a temperatura ambiente
- 1 1/2 tazas (300g) de azúcar granulada
- 1/4 taza (30g) de maicena
- 1/4 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Ralladura de 2 limones (aproximadamente 2 cucharadas)
- 2 cucharadas de jugo de limón, recién exprimido
- 4 huevos grandes
- 1/2 taza (120ml) de crema espesa
- 1 1/2 tazas (200g) de arándanos frescos
- 1/4 taza (50g) de azúcar granulada
- 1 cucharada de jugo de limón, recién exprimido
- 1/2 cucharadita de ralladura de limón
Instrucciones:
- Prepare la corteza: Combine las migas de galletas Graham, el azúcar, la canela y la mantequilla derretida. Presione firmemente en el fondo del molde para pastel. Pre-hornee a 175°C (350°F) durante 8-10 minutos. Enfríe completamente.
- Haga el remolino de arándanos: Cocine a fuego lento los arándanos, el azúcar, el jugo de limón y la ralladura en una cacerola hasta que espese (aproximadamente 10-15 minutos). Enfríe completamente.
- Prepare el relleno: Bata el queso crema y el azúcar hasta que estén suaves y cremosos. Agregue la maicena, la sal, el extracto de vainilla, la ralladura de limón y el jugo de limón. Bata hasta que se combinen. Agregue los huevos uno a la vez, mezclando bien después de cada adición. Agregue la crema espesa.
- Ensamble y hornee: Envuelva el fondo del molde para pastel en papel de aluminio resistente. Vierta la mitad del relleno de cheesecake en la corteza preparada. Coloque cucharadas del remolino de arándanos sobre el relleno. Gire suavemente con un cuchillo o brocheta. Vierta el relleno restante sobre el remolino de arándanos y vuelva a colocar/girar.
- Hornee en baño maría: Coloque el molde para pastel en una bandeja para hornear. Vierta agua caliente en la bandeja para hornear hasta que llegue aproximadamente a la mitad de los lados del molde para pastel. Hornee a 160°C (325°F) durante 60-75 minutos, o hasta que los bordes estén firmes pero el centro se mueva ligeramente.
- Enfríe y refrigere: Apague el horno y abra ligeramente la puerta. Deje que el cheesecake se enfríe en el horno durante 1 hora. Retire del baño maría y deje enfriar completamente a temperatura ambiente. Refrigere durante al menos 4 horas, o preferiblemente durante la noche.
- Sirva: Retire los lados del molde para pastel. Adorne con arándanos frescos, ralladura de limón o una pizca de azúcar glas, si lo desea. ¡Listo!