Ingredientes:
- 450g de solomillo de cerdo (corte central)
- 30g de granos de pimienta negra triturados
- 15g de sal de escamas
- 3 ramas de tomillo fresco
- 2 ramas de romero fresco
- 40g de mantequilla sin sal
- 2 dientes de ajo aplastados
- 200ml de vino tinto (Cabernet Sauvignon o Malbec)
- 60ml de caldo de res concentrado
- 1 chalota finamente picada
- 10g de azúcar moreno
- 2 boniatos medianos
- 20ml de aceite de trufa
- 1g de nuez moscada rallada
Instrucciones:
- Atemperar la proteína. Saca los 450g de solomillo de la nevera 30 minutos antes.
- Preparar la costra. Presiona los 30g de pimienta triturada y los 15g de sal sobre la carne hasta que quede totalmente cubierta.
- Cocer el boniato. Hierve los 2 boniatos en agua con sal hasta que estén tiernos al pincharlos.
- Sellar el solomillo. Calienta una sartén con un hilo de aceite y sella la carne 3 minutos por cada lado hasta que veas una costra oscura y crujiente.
- Aromatizar con grasa. Añade 20g de mantequilla, los 2 ajos, el tomillo y el romero. Báñala con la espuma de la mantequilla durante 2 minutos más.
- Reposo vital. Retira la carne y déjala reposar en un plato templado. Nunca la cortes ahora o perderás todo el jugo.
- Iniciar la reducción. En la misma sartén, sofríe la chalota, añade los 200ml de vino y los 10g de azúcar. Raspa el fondo para recuperar los sabores tostados.
- Espesar la salsa. Añade los 60ml de caldo y deja reducir a la mitad. Apaga el fuego e incorpora los 20g de mantequilla restantes fría, batiendo hasta obtener un glaseado brillante.
- Finalizar el puré. Tritura el boniato con los 20ml de aceite de trufa y la nuez moscada.
- Emplatado técnico. Sirve una base de puré, coloca el solomillo cortado en medallones de 2cm y napa con la salsa de vino tinto.